¿No está listo para la socialización después de la pandemia? Un experto ofrece consejos contra la ansiedad
MIÉRCOLES, 9 de junio de 2021 (HealthDay News) — Aunque algunas personas quizá estén listas y deseosas de reconectar con la familia y los amigos en las reuniones sociales después de la pandemia, sentirse aprensivo es normal.
A medida que las restricciones se relajan debido a que las tasas de infección se desploman y más personas se vacunan, muchas personas están experimentando sentimientos inesperados, por ejemplo ansiedad sobre el regreso a las situaciones sociales, según un experto en servicios de psicología.
“Para algunas personas, estos cambios son emocionantes, y para otras son abrumadores”, señaló el Dr. Itai Danovitch, presidente del departamento de psiquiatría y neurociencias conductuales del Centro Médico Cedars-Sinai, en Los Ángeles.
Es normal tener dificultades con los cambios, aunque sean positivos, aseguró Danovitch. Tras pasar tantos meses en casa, volver al trabajo o asistir a una barbacoa de la familia puede hacer que muchos sientan preocupación, ansiedad o incluso pánico.
“El miedo o la ansiedad son normales”, aseguró en un comunicado de prensa del centro. “Sentimos las cosas por un motivo, y la ansiedad es, en esencia, una respuesta a una amenaza”.
Estos sentimientos varían de una persona a otra. Incluso la percepción de una misma persona puede cambiar de un día a otro.
Es posible resolver estos sentimientos, aseguró Danovitch. Sugirió que las personas se tomen un tiempo antes de un evento social para pensar sobre exactamente cuáles partes de la interacción venidera les provoca ansiedad, y que entonces creen una estrategia sobre lo que pueden hacer para resolver sus preocupaciones.
“Piense sobre cuáles factores están bajo su control”, aconsejó Danovitch. “Por ejemplo, si tiene preocupaciones sobre un próximo evento o reunión, hable con el anfitrión sobre esas preocupaciones en un momento temprano. Obtenga la información que necesita para tomar una decisión sobre su nivel de comodidad, y no tenga miedo de comunicar esa decisión”.
Quizá esto signifique limitar el tiempo que pase en una reunión social, o incluso rechazar una invitación.
“Debemos tener conversaciones honestas los unos con los otros”, planteó Danovitch. “Hacerlo conlleva cierta valentía y coraje, ser honesto sobre cómo se siente, porque hay un riesgo de que lo malentiendan”.
Estos sentimientos no siempre son una señal de un trastorno de ansiedad, afirmó. Quizá solo sea inquietud o timidez, que se aliviarán con el tiempo.
No es así cuando la ansiedad y el miedo provocan disfunción, discapacidad o un sufrimiento mental intenso. A los que tienen dificultades con la ansiedad social hasta el punto en que es un impedimento en sus vidas, Danovitch les recomienda que hablen con un proveedor de atención primaria sobre las opciones de atención y tratamiento.
“Por ejemplo, si está tan ansioso sobre el regreso al trabajo, que es un ambiente social, que no va a ir al trabajo en lo absoluto”, planteó, “si tiene ataques de pánico recurrentes, o si su ansiedad es persistente, generalizada y afecta a su funcionamiento, entonces tiene sentido buscar ayuda profesional. Los trastornos de ansiedad son muy comunes, y hay una variedad de tratamientos efectivos disponibles para resolverlos”.
Más información
La Asociación Americana de Ansiedad y Depresión (Anxiety & Depression Association of America) ofrece más información sobre la ansiedad social durante la pandemia de COVID-19.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com
FUENTE: Cedars-Sinai Medical Center, news release, June 7, 2021
Learn MoreUna dieta de ‘origen vegetal’ o baja en grasa: ¿Cuál es mejor para el corazón
MIÉRCOLES, 9 de junio de 2021 (HealthDay News) — ¿Espera comer mejor para mejorar la salud del corazón?
Las dietas ricas en alimentos de origen vegetal superan a los regímenes de alimentación bajos en grasa para reducir el riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular (ACV), encuentra un estudio reciente.
Hace mucho que se considera que la grasa saturada, del tipo que se encuentra sobre todo en los productos de origen animal, es la enemiga del corazón, dado que puede aumentar el colesterol “malo” LDL.
En el nuevo estudio, que dio seguimiento a más de 5,100 estadounidenses, los investigadores encontraron que las personas con unas dietas bajas en grasas saturadas de hecho sí tenían unos mejores niveles de LDL.
Pero esto no se tradujo en un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca o ACV, encontró el estudio.
Por otra parte, las personas que consumían muchos alimentos de origen vegetal (verduras, frutas, granos integrales, frijoles y frutos secos) sí tenían unos riesgos más bajos de problemas cardiovasculares.
Los expertos señalaron que los hallazgos no significan que el colesterol LDL o la grasa saturada carezcan de importancia. Las personas que comen muchos alimentos de origen vegetal también tienden a tener un LDL más bajo, y con frecuencia sus dietas son bastante bajas en grasa saturada, debido a la limitación de la carne y los lácteos.
Pero enfocarse en la grasa saturada puede “pasar por alto muchos aspectos de la calidad de la dieta”, señaló la autora del estudio, Yuni Choi, miembro postdoctoral de la Universidad de Minnesota.
En su lugar, planteó, es probable que un método más “holístico” para la alimentación sea mejor para la salud del corazón.
Choi presentará los hallazgos en la reunión anual de la Sociedad Americana de Nutrición (American Society for Nutrition), que se celebrará en línea esta semana. Los estudios presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.
Los resultados provienen de un largo estudio sobre la salud del corazón, que comenzó a reclutar a adultos jóvenes de EE. UU. en la década de los 1980. A lo largo de 32 años, 135 participantes desarrollaron enfermedad de la arteria coronaria, en que se acumulan “placas” en las arterias que ralentizan el flujo sanguíneo al corazón. Otros 92 sufrieron un ACV.
Choi y sus colaboradores evaluaron los antecedentes dietéticos de todos los participantes del estudio, y les asignaron unas “puntuaciones” basadas en cuántos alimentos de origen vegetal y cuánta grasa saturada comían típicamente.
En general, tanto los aficionados a las verduras como los que evitaban la grasa saturada tenían un LDL más bajo. Pero solo las dietas ricas en alimentos de origen vegetal se vincularon con unos riesgos más bajos de enfermedad cardiaca y ACV.
Por cada aumento incremental en esas puntuaciones, el riesgo de enfermedad cardiaca se redujo en un 19 por ciento, en promedio. El riesgo de ACV, por otro lado, se redujo en un 29 por ciento.
Esto fue tras tomar en cuenta factores como el tabaquismo, el peso corporal, y los niveles de ingresos y educativos.
“De origen vegetal” no tiene que implicar convertirse en vegetariano o vegano, lo que podría ser una buena noticia para los amantes de las hamburguesas.
Intente llenar del 70 al 80 por ciento de su plato con verduras, frijoles, granos integrales y cosas parecidas, aconsejó el investigador sénior, David Jacobs, profesor de salud pública de la Universidad de Minnesota.
Es importante comer esos alimentos “de forma cercana a la manera en que se cultivan”, apuntó Jacobs, en lugar de comprar las versiones muy procesadas. La variedad también es clave.
“El plato debe ser colorido y hermoso”, dijo Jacobs.
El Dr. Andrew Freeman, un cardiólogo que no participó en el estudio, se mostró de acuerdo en que una dieta “basada sobre todo en alimentos de origen vegetal” es el camino hacia la salud cardiaca.
“Los productos de origen animal no deben ser parte de cada comida”, apuntó Freeman, director de prevención y bienestar cardiovasculares de National Jewish Health, en Denver.
Más bien, anima a los pacientes a consumir una amplia variedad de alimentos de origen vegetal, en su “forma natural”.
“Coma aguacate en lugar de aceite de aguacate”, aclaró Freeman.
Advirtió que el nuevo estudio no significa que la grasa saturada no tenga significado. Y si las personas se enfocan en construir una dieta centrada en los alimentos de origen vegetal, es probable que consuman unas cantidades bastante bajas de la grasa.
¿Por qué las dietas ricas en alimentos de origen vegetal son tan buenas para el corazón? No se trata de un solo ingrediente mágico, apuntaron los investigadores.
Esas dietas, en general, son ricas en fibra, grasa insaturada y una variedad de vitaminas y minerales, pero la explicación podría ir más allá de estos nutrientes, según Jacobs.
A diferencia de los animales, apuntó, las plantas presentan una variedad de compuestos que generan ellas mismas que las protegen del ambiente. Y estos supuestos compuestos bioactivos podrían ser beneficiosos para los humanos que los comen.
Choi dijo que los investigadores también quieren estudiar las formas en que las distintas dietas afectan al microbioma intestinal, que es la gran colección de bacterias y otros microbios que viven en los intestinos y que realizan numerosas funciones vitales.
Es posible, señaló, que las dietas basadas en alimentos de origen vegetal beneficien al corazón, en parte, mediante los beneficios en el microbioma intestinal.
Más Información
La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre las dietas de origen vegetal.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com
FUENTES: David Jacobs, PhD, professor, public health, University of Minnesota School of Public Health, Minneapolis; Yuni Choi, PhD, postdoctoral fellow, department of food science and nutrition, University of Minnesota; Andrew Freeman, MD, director, cardiovascular prevention and wellness, and associate professor, National Jewish Health, Denver; American Society for Nutrition annual meeting, presentation, June 7-10, 2021, online
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